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Una tecnología podría ayudar a los cirujanos a diferenciar entre el cáncer de cerebro y el tejido sano

23 Jun 2015
Una tecnología podría ayudar a los cirujanos a diferenciar entre el cáncer de cerebro y el tejido sano

Unos investigadores están realizando progresos en el desarrollo de una tecnología parecida al ultrasonido que ayuda a los cirujanos del cerebro a distinguir entre los tumores cerebrales y el tejido normal.

En el nuevo estudio, los investigadores reportan cómo la tecnología funcionó en el tejido cerebral humano. Pero la tecnología aún no se ha evaluado en personas vivas.

"Con algo de suerte, este verano iniciaremos los primeros estudios preliminares, y comenzaremos a usarla en pacientes", comentó el coautor del estudio, el Dr. Alfredo Quiñones Hinojosa, profesor de cirugía neurológica y oncología, y director del Programa de Cirugía del Tumor Cerebral de la Facultad de Medicina de la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore. Actualmente, comentó, "sufrimos mucho porque con frecuencia no sabemos qué es tumor y qué es cerebro normal".

El estudio aparece en la edición del 17 de junio de la revista Science Translational Medicine.

Cada año, en Estados Unidos se diagnostica cáncer del cerebro a unas 70,000 personas, según la Asociación Americana de Tumores Cerebrales (American Brain Tumor Association). El cáncer cerebral acaba con las vidas de unos 14,000 estadounidenses al año, informa la asociación.

En muchos casos, la cirugía es el tratamiento recomendado. Pero puede ser difícil saber dónde acaba el tumor y dónde comienza el tejido cerebral sano.

"Mientras más del cáncer se extirpa, mejor para los pacientes", dijo Quiñones Hinojosa.

Pero extirpar el tejido erróneo puede "potencialmente dañar cosas como el habla o el movimiento de un brazo o dedo", dijo el coautor del estudio, Xingde Li, profesor de ingeniería biomédica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Johns Hopkins. "Se necesita una herramienta de guía muy precisa para saber qué cortar y qué no".

Para eso sirve la nueva tecnología. Utiliza la tomografía de coherencia óptica, que usa la luz para medir la distancia, de forma parecida a un radar, explicaron los autores del estudio.

"Funciona de forma similar al ultrasonido, pero tiene una mejor resolución, porque la luz viaja más rápido que el sonido", comentó la autora líder del estudio, Carmen Kut, estudiante de postgrado de la Universidad de Johns Hopkins.

La tecnología produce mapas codificados por colores que permiten una mejor distinción entre los tipos de tejido cerebral, explicaron los investigadores.

Para el estudio, los investigadores evaluaron la tecnología analizando tejido cerebral humano (incluyendo algo de tejido canceroso) que se había extraído de personas. Analizaron el tejido en el laboratorio y trasplantaron parte en ratones para realizar más análisis.

Si funciona en las personas "ayudará no solo al permitirnos ver el tumor, sino también extraer más y alargar la supervivencia de los pacientes", comentó el coautor, Quiñones Hinojosa.

Otros expertos expresaron cierta cautela. "Los tumores cerebrales humanos que crecen en los cerebros de animales no reflejan del todo la forma en que crecen en pacientes humanos", señaló Ruman Rahman, profesor asistente de neurooncología molecular del Centro de Investigación sobre los Tumores Cerebrales Pediátricos de la Universidad de Nottingham, en Inglaterra. "Por tanto, no se puede suponer que la tecnología funcionará igual de bien en los pacientes como en los animales".

Pero Rahman dijo que "potencialmente esta tecnología representa un avance".

Otro especialista en tumores cerebrales, Peter Jarrit, subdirector de la Cooperativa de Tecnología de la Atención Sanitaria para las Lesiones Cerebrales de NIHR de Reino Unido, advirtió que la tecnología no penetra a través de la capa de sangre, lo que en potencia limita su uso si hay un sangrado significativo durante una cirugía.

Li, coautor del estudio, espera que la nueva tecnología cueste menos que otras formas de tecnologías de imágenes del cerebro. En términos de los efectos secundarios, dijo que la luz no daña el tejido cerebral.

Además de los cánceres del cerebro, Kut cree que la nueva tecnología podría resultar útil en otros cánceres. También podría ayudar a los cirujanos a evitar los vasos sanguíneos durante las cirugías, planteó.

Fuente: Medline Plus